Me someto al dulce olor de tu libido. Mis sentidos vuelcan en mares que atraviesan la hijuela de mi cama. Qué estarás haciendo ahora? me pregunto, que estarás haciendo en este instante?! Ya no me queda más que ese tiempo desperdiciado en mi cuerpo vació.
Es cuando me envuelvo en tus dulces palabras que algún día me las dedicaste y cada mañana veo mi celular con el deseo de encontrar un mensaje tuyo, algunas veces se cumple y otras veces me quedo con las ganas…